A veces algo pasa
en un instante todo cambia,
la voz se rompe, los ojos lloran.
A veces algo te emociona y
cuando creías que ya lo habías superado
la realidad te golpea.
La realidad hoy me ha golpeado.
Caminando por cualquier calle,
real o de mi memoria,
una canción irrumpe,
Nunca la oíste.
¿Por qué te recuerda entonces tantas cosas?
¡Apágate, rómpete, voz maldita!
¡No aúlles penas que ya no existen!
Sube y baja, ríe y llora...
Y al final sonríes, después de todo
estar vivo es el precio a pagar.
¡¡¡Pero yo hace mucho que saldé mis cuentas!!!
Déjame enseñarte, demonio insensible,
cuánto vale el corazón humano,
aunque se haya vuelto afilado
como una cuchilla
y ya sólo sirva para clavarse.
Déjame mirar al abismo de tus ojos
y decirte que no saltaré,
que ya no me asustas,
que he visto abismos mas hondos
en miradas humanas.
Ésas que te devuelve el espejo
cada mañana.
Y cada día los veo,
resucitados,
mirando siempre al suelo
con miedo de levantar la mirada.
Dedos aferrados a la ultima esperanza,
que no es más que polvo blanco,
una pastilla, alcohol.
Algo que acalle a la memoria
y a la conciencia de existir.
Pero hace tiempo que dejé de huir
y mis ojos bajos son la conciencia
del superviviente
que no sabe qué hubiera sido mejor.
Déjame arrastrarme otra vez,
otra noche más,
por la cuchilla de afeitar.
Prometo que seré bueno.
Tan bueno como el olvido.
1 comentario:
Parece un poema sacado de un exbotas, sí... un sobresaliente para nuestro Ulises :)
Por cierto, la foto parece haber sido sacada de una viñeta de Robert Crumb :D
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